- Mamá ¿qué es eso que estás guardando en esa caja?
- Son casettes, cariño.
- Y eso ¿qué es?
- Es lo que utilizábamos hace muchos años para guardar la música y luego escucharla, como ahora los cedés.
- ¿Qué vas a hacer con ellas?
- Pues no sé si tirarlas o bajarlas al trastero...
Han terminado en el trastero. Más de 100 casettes; el 80% de ellas piratas, aunque antes no las llamábamos así. Las grabábamos y ya está.
Cuando queríamos escuchar música por la calle teníamos que cargar con estos enormes aparatos:
Los cedés fueron una revolución, pero escucharlos por la calle seguía siendo un pelín incómodo:
Ahora llevó más de 500 canciones en mi mp3, que por cierto es ya un antigualla (4 años). Mide unos 5 centímetros; lo llevo colgado en el cuello cuando voy sola por la calle y lo utilizo también en el coche enganchándole al equipo de música; así ya no tengo que llevar la guantera llena de discos.
Anda que no ha cambiado nada la cosa en unos años...
Una de las cintas originales que había:
El hombre del piano:
Hasta la próxima. O no.




