2 de septiembre de 2008

En tu corazón...


Seis meses buscándolo, seis, bueno quizá buscando sólo las primeras semanas, pero continuamente pensando dónde podría estar. Algo así no se podía perder de cualquier manera. Era tan absurdo. Y desde luego era peligroso que alguien se lo encontrara de casualidad. Era algo muy difícil de explicar, mucho, y lo más normal es que nadie lo comprendiera. A veces se arrepentía de haberlo guardado, pero es que en el fondo era una sentimental. Saber que estaba ahí, cerca de ella, la hacía sentirse bien.

Se le ocurrió un día mientras le servía la sopa, aquella sopa con ese sabor tan raro y que al pobre le sentaba tan mal. Guardar su corazón. Le pareció una idea fantástica, así siempre lo sentiría cerca, era una manera de no separarse de él, de no acabar con él del todo. Fue un trabajo más duro de lo que creía, pero el hecho de haber sido enfermera le había venido bien, tanto para extraerlo del cuerpo, como para saber conservarlo sin que se estropeara. Le pareció bonito, estaba segura de que en el fondo a él le hubiera gustado, tenía algo de romántico. Lo que seguro no le habría hecho ninguna gracia es saber que le iba a enterrar debajo del huerto de tomates. Ese huerto que él tanto había mimado, bueno y que seguía mimando, desde que su cuerpo descansaba allí, los tomates tenían un sabor maravilloso. Toda la familia lo había dicho la semana anterior cuando fueron a comer.

Últimamente la familia venía mucho a verla, ella sabía que era por pena, no se explicaban como un hombre tan serio se había largado a Brasil con una jovencita, ¡después de más de 40 años de matrimonio!. Ella se dejaba querer y le gustaba imaginar lo que dirían todos y cada uno de ellos si supieran lo cerca que realmente estaba el tío Juan.

32 comentarios:

  1. Me cagüen la puta, nena, vaya historia, con lo que me gusta a mí el tomate. Ya lo podías haber enterrao bajo un olivo jejeje. Como se notan los gustos culinarios del personal.
    Eres la nueva Stephen King??

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  2. Buenísimo, Merce. Te dedicaré mi próximo gazpacho.

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  3. Hablando de tomates, conservas y fiambres no tienes precio, querida Merce. ¡Viva la literatura gastronómica! :-)

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  4. ...Me hace pensar en mi tia, en el pueblo, viuda, tomates estupendos...ufff que repelús...
    Muy bueno tu relato Merce
    Bs
    N.

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  5. Ayer estuve recogiendo tomates en un huerto de aquí, el pueblo donde trabajo.... Vas, dices: "tantos kilos de.. tomates, calabacines, pimientos, cebollas..." y te endiñan un cubo para que te sirvas tu mismo... Al principio me dolió infinito clavar mis taconazos en los surcos húmedos de la huerta, pero al final terminé quitándome mis sandalias, tan fashion, y me metí descalza a rebuscar tomates...Disfruté como una enana... ¡¡¡A saber a quien me cené anoche¡¡¡¡ :P:P:P

    Un beso nena

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  6. Jajaja pues acabo de regar y de coger un tomate.....estoy pensando y creo que no hay ningún candidato que pudiera estar debajo.....

    Buen finde, que para mí empieza hoy ;-).

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  7. Es que cualquiera lo aguantaba más de 40 años!

    ;-)

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  8. Me encantan el gazpacho y los tomates: crudos, fritos o en salsa...
    Escribes hermoso, merce...

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  9. Edu, debajo de los tomateros era más fácil...

    Miss, a mí es que el gazpacho me repite muchísimo...pero gracias...

    Eduardo, genial comentario, tú si lo has visto...gastronomía pura...

    Nuria, ejem...no era mi intención...

    Novicia, ¿eran de sabor dulzón o más bien ácidos?

    Mariepy, dime la fórmula para tener fines de semana de cinco días...

    Sintagma, si es que es mucho tiempo...

    Enrique, a mí en cambio, de los tomates ni el olor...gracias :-)

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  10. ¿...? Agggggggggggggg!

    Eduardo jajaja, muy bueno lo del olivo.
    Nuria, la próxima vez investiga.

    Me encantan los tomates, como sean.

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  11. Merce, a lo mejor puedes resolverlo con algunos truquillos.
    1.- Deja un poquito de piel en el pepino.
    2.- Elige cebolla suave o déjala en agua, cortada, durante un par de horas (pierde el picor).
    3.-Súpertruco para suavizar el gazpacho y darle un toque distinto: agregar un trozo de una fruta de verano, mejor melón o sandía pero si no tienes, melocotón, ciruela...

    Vuelvo a leer tu relato... qué bueno, qué bueno...

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  12. Vaya, yo que te había comentado pero no quedo rastro... lo mismo la "mardita interné" lo enterro en su huerto.

    Hay que ver, los familiares pensado había "tomate" en Brasil y sin embargo el tomate lo tenían a pie de casa :-)

    Excelente relato, Merce.

    Saludos

    P.D. Yo no soporto el tomante.

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  13. Lo del maduro y la brasileña me temo que hay varios casos... Con tomates... no sé...

    :-O

    ;-)

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  14. Jo, chica, qué fuerte :) De todas maneras, si nos ponemos a pensar, hay muchas tomateras y demás flora 'huerteril' que ha crecido con la savia de quienes un día caminaron por la tierra. ¿No dicen que toda la tierra es un inmenso cementerio? pues eso... Y no sólo la tierra, que me he 'enterao' yo bien 'enterá', en estos días que he pasado en San Fernando, que resulta que en Cádiz, en un lugarcito de la playa de la Caleta, suelen echar las cenizas de los difuntos, y ya ves, los pescadores siguen pescando sus peces. Digo yo que algún saborcito bueno deben de tener... :)

    Un abrazo,

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  15. Por cierto, me encantan los tomates...

    Un beso

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  16. Cris,te digo como a Edu, mejor debajo de la tomatera...

    Miss, gracias reina que me pongo como un tomate...colorá colorá

    Uno, me alegra saber que no soy el único "bicho raro" al que no le gusta el tomate...

    Luna, seguro que están en Brasil, ¿no?

    M Carmen, a la hora de comer, mejor no preguntar mucho...por si acaso...

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  17. Merce, sólo decirte que me ha encantado. Qué suspense, qué bien escrito y qué repelús que dá. Me lo he leído tres veces.

    Saludos (te voy a enlazar con tu permiso ;) )

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  18. Jope, m.carmen mira que siempre se ve lo de las cenizas en el mar, pero hasta leer lo de S.Fernando es cuando me he dado cuenta realmente... y yo que llevo algunos años comiendo bastante pescado de esa zona. Se acabo, vuelvo a ser carnivora.
    Merce escribe otra cosa que se me olvide de esto, que de momento he dejado los tomates y el pescado y no quiero dejar nada más.

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  19. Merce, ánimo que no somos los único. No somos los únicos anti-tomateros del mundo.

    En mi caso es algo más complicado, vivo donde el pan sólo se concive untado con tomate y donde más tomate se consume, y nací en una de las zonas donde más tomate se produce. Pero yo... sigo resistiendo :-)

    Saludos

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  20. Bornne, muchas gracias, yo también te enlazo...

    Cris, mujer, si da igual, somos lo que comemos...

    Uno, ni te cuento el tomate que se come aquí en Murcia. ¿Cómo puede comerse alguien a las 10 de la mañana una tostada llenita de tomate hasta arriba?...no puedo ni con el olor...:-)

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  21. Merce, gracias por la idea.
    Un saludo, anonimol

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  22. Deliciosa historia y muy bien narrada. Has conseguido que sienta interés por la protagonista.... queremos más historias sobre ella....
    ¡Enhorabuena!

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  23. Me ha encantado el relato, he necesitado leerlo dos veces de lo bueno que era, tal vez me ha sabido a poco y por eso lo he vuelto a leer, así que por favor, continúalo :-(

    Besos.

    PD. Te enlazo en mi blog, si no te importa, claro

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  24. ¿Te cuento como me puedo comer por la mañana una tostada llenita de tomate, aceite y sal? Hmmmmm!

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  25. Anónimo, uupsssss...

    Breuil, la protagonista es encantadora...:-)

    Pablo, lo cierto es sque no se me había ocurrido continuarlo...pero nunca se sabe...

    Cris, prefiero un colacaito y una tostada con aceite...

    Antonio, muchas gracias, un honor que me leas...:-)

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  26. Pues mira... le dio una solución muy práctica. Arregló su vida y mejoró la producción de tomates...

    No está mal pensado.

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  27. Bueno, es genial, de verdad...me ha encantado esa "sutil" venganza.

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  28. Landa, un poco drástica quizá...

    Lola, gracias...

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  29. Pues el día que se le ocurra hacer una sopa de tomate con corazón, ya no se los va a quitar de encima.

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  30. Me ha encantado el relato. También yo lo he leído dos veces porque me sabía a poco. Se te da muy bien, Merce :D

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  31. Corpi, el corazón quizá mejor frito con ajos...¿no?

    Faria, Gracias guapa

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Pues vosotros diréis...