1 de abril de 2008

Gimnasio en casa

Hay una tremenda obsesión en la población en general por esto de tener un cuerpazo, o al menos eso dicen, yo es que no estoy muy segura de que sea así, lo que sí es cierto es que los gimnasios cada día tienen más clientes, y cada vez es más habitual ver gente corriendo ya sea por la mañana temprano o por la noche.

Lo de ir al gimnasio a la mayoría nos da una pereza tremenda, así que lo mejor es comprar el aparato y meter el gimnasio en casa. Hace años me compré uno, un "AB power, by Ana Obregón", lo de la Obregón no es porque esta señora me caiga especialmente bien, en realidad todo lo contrario, pero es que el aparatito firmado por ella, estaba de superoferta. El AB este, es un invento del diablo, una cosa terrible, se supone que te pone unos abdominales que ni el Schwarzenegger, claro que con dos sesiones difícilmente vamos a arreglar nada, y es que eso es lo que me duró la operación abdominales. Después el aparato estuvo dando vueltas unos cuantos meses por casa, hasta que un buen día harta de que estuviera siempre en medio, fue a parar al trastero.

La primavera pasada cuando llegó el momento de la operación biquini, operación que llega siempre por estas fechas, estando un día en el decathlon, (lugar en el que yo solo compro zapatos de deporte para los niños), vi un aparato que pensé que ese sí sería el definitivo, una tabla de abdominales. -Tú no vas a utilizar eso nunca, te conozco-. -Que dices? verás como en pocos meses, luzco unos abdominales perfectos-. -¿Dónde lo piensas poner?-. -Al lado de la cama, pongo el despertador 10 minutos antes, y verás...verás-

El primer día, con toda la ilusión, y con mucha energía a hacer ejercício...-Una, dddooooos, trrrrrres, cua cua cuatro, uf, pues si que esto difícil....-después, unos cuantos días de espera hasta que no duelen las agujetas....un mes más tarde, cuando suena el despertador, la pregunta del millón...¿10 minutos de abdominales o 10 minutos más de sueño? La respuesta es evidente...a la tabla que le vayan dando. Un buen día llegas a casa y sin darte cuenta dejas la chaqueta encima del aparato, al día siguiente también dejas la camisa y los pantalones, y al final pasas de tener una tabla de abdominales a tener un perchero de diseño...y así estaré hasta que me canse de tropezar todos los días con el chisme. La última vez que estuve en el decatlhon le eché el ojo a una bicicleta elíptica que creo que si va a ser el aparato definitivo...

Todo este rollo que he metido, por el que pido disculpas, viene a cuento de esta noticia. Aparatos de gimnasia que se integran en la decoración de la casa , ¡la leche!. Creo que voy a ir a echarles un vistazo, y a lo mejor hasta me compro uno, eso sí, antes tendré que comprobar que alguno de los accesorios de dicha máquina me sirva como barra para servirme las cervecitas...las aceitunas, las almendras...

Hasta la próxima, o no.

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