29 de enero de 2007

Comprar en Ikea


He picado, he ido a IKEA, algún día tenía que caer y el sábado al igual que miles de miles de murcianos, algún que otro andaluz del este, otros cuantos de la vecina comunidad valenciana y algún guiri jubilado de esos que pasan el invierno en las cálidas costas del este de España, he ido de compras a IKEA.

Nada más entrar te das cuenta de que la cosa no va a ser fácil, porque tienes que subir por un lado, para bajar por otro, dependiendo de donde quieras ir, vamos que me he liado, y es que yo no sabía que en IKEA, hay que seguir las flechas, todos en fila, uno detrás de otros, de tal manera que al final vayas a por lo que vayas pasas por todas las secciones, así que cuando sales de allí, en la bolsa amarilla, llevas un montón de cosas, que no necesitabas y otras que ni sabias que existían.

Para comprar en IKEA, hay que prepararse, esto no es llegar y cargar, tienes que saber donde cargar, y para eso hay que saber interpretar las etiquetas, no vaya a ser que en vez de llevarte ese mueble de estanterías tan mono, que viste en el apartamento de 35 m², te vayas a llevar el mueble de cocina que no te gusto nada. Para eso nada mas llegar puedes coger una libretita, un lápiz y un metro (pero bueno esto lo sabe todo quisque, porque todo al mundo ha ido ya a IKEA). Algunos cargaban tal cantidad de lápices que se diría que se preparaban para escribir un libro, y es que ya se sabe, si son gratis, habrá que aprovechar.

He visto de todo allí, desde catetos muy catetos, hasta pijos muy pijos, de todas las escalas sociales, de todas las edades, algunos haciendo turismo, el colmo, dos parejitas jóvenes sentadas en un sofá pidiendo a un transeúnte que les hiciera una foto mientras gritaban “patata” no entiendo muy bien el interés turístico del lugar, pero oye cada uno tiene sus manías, y para gustos colores.

No me ha gustado comprar en IKEA, andando por allí de repente me he acordado de Bill Hayes (El expreso de medianoche) y me han entrado unas ganas locas de girar en sentido contrario a las flechas, me imagino que cuando haya ido unas cuantas veces más aprenderé a moverme libremente por allí.

En lo que por supuesto no he caído es en comerme las famosas albóndigas suecas, que sinceramente no tienen pinta de que vayan a volverme loca.

Supongo que volveré.

Hasta la próxima, o no.

9 comentarios:

  1. Es que de lunes a viernes Ikea es mucho mejor ;P, porque entonces vas, y estás semi-sola por los pasillos, en los que también hay gente pero son extranjeros y no se les oye gritar de una punta a otra ¿la silla en verde juaniiii?, eso sí, a cambio puedes ver deliciosas señoras jubiladas alemanas con su anorak de leopardo... pero no porque lleve manchas, no, sino porque lleva un lindo leopoardo gigante pintado en la espalda rodeado de vistosas rosas verdes ¿?. Y de albóndigas nada, lo bueno es la bebida esa de arándanos que lleva tanta glucosa que después de dos vasos te da una risa a lo fumada que impresiona al personal. Ciaooo

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  2. A mi lo que más gracia me hace del Ikea, son los absurdos nombres suecos que les ponen a los productos. abrase visto: me gusta el Kölnst, pero si lo tuvierais en otro tono... Llevese usted el Julkiset y si no le gusta tenemos el Täydellinen...

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  3. UF! Me da una pereza ir a comprar a sitios a los que hay que ir en coche, y que hay mucha gente.

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  4. Primo estoy contigo; lo mejor del Ikea, los nombres. Yo me imagino a los catetos que van a comprar apuntando Täydellinen en el papel jejeje.
    Ya me contarás eso que me han dicho de una gaita.

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  5. Yo odio IKEA con todo mi corazón y mi ser y mis tripas PERO A MI MARIDO LE ENCANTA. Y no veas a mi hijo. Le priva saltar por todas las camas y sillones que pilla. Así que cuando vamos a IKEA mi misión es controlar al nene, perseguirlo, amarrarlo de los pantalones y llevarmelo a las zonas esas de juegos donde luego es imposible sacarlo.
    La comida de IKEA es un asco pero..desde luego, como mi santo es un manitas gracias a su paciencia,y también a la mía claro, nos hemos montado una estantería preciosa en el estudio...En fin, tiene cosas chulas pero uno acaba escoñao (palabras textuales de my mother tras regresar de la república independiente del centro comercial) y hay que irse descansada y con la mente limpia...que si no, te lías.

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  6. Supongo que IKEA durante los dias de semana es mucho mas light, pero no puedo ir....lo de los nombres, la verdad es que lo lógico hubiese sido algo mas sencillito...y a mi hijo también le gusta IKEA sobre todo lo de ir con el lapiz y la libretita apuntando todo lo que compramos....

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  7. Hola Merce; creo que no había entrado aún aquí, pero ya te había visto en otros . Me he reido un montón, y me he visto totalmente reflejada; he ido poco , pero entre los gritos del personal, el no poder retroceder y obligarte a salir mil kilómetros después de cuándo necesitas, el encontrar tanta gente, el....buff, ya me canso; mi señorito lo odia, todo le parece leña y no de la buena, además de recordarle algo así cómo, un todo 100 , bien presentado.
    Perdón me alargo demasiado. Saludos, hasta otra.

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  8. El Ikea es una mierda, cuando tienes ganas de ir al servicio tienes que ir a toda leche porque esta en la planta 0 justo a la entrada. Después te obligan a dar toda la vuelta para salir de allí con lo que te recorres todo el ikea al final.Las cosas son de pésima calidad y caras para el material tan malísimo. Ah y las cajeras un poco bordes.
    La comida es asquerosa, es barata pero los platos son preparados y las salchichas están crujientes... qué asco!.
    La gente que va allí no sabe que hay otras tiendas que por un poquito más te ofrecen un mueble de mejor calidad. En el Akí por ejemplo los muebles son mucho mejores calidad-precio. Id a comprobadlo. Pensad antes de comprar.Y comparad. Es un consejo

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  9. alguien sabe, si se puede comprar en ikea para revenderlos, tengo una pequena tienda y hay objetos interesantes.

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Pues vosotros diréis...