2 de noviembre de 2007

Oye, ¿tú qué comes??

Yo respiré tranquila el día que Elena Salgado salió del ministerio de sanidad. No es que tenga nada en contra de esta señora, pero es que me causaba una cierta ansiedad su preocupación obsesiva por mi salud y la de millones de españoles. Que no digo yo, que no debiera preocuparse, pero claro tener una señora tan triste y tan sana como responsable de la salud de todos los españoles pues es como tener un pepito grillo "cojonero" detrás de la oreja. Cada vez que me tomaba una cervecita o una copita de vino, acompañada de una tapita en algunos casos hipercalórica, pues allí estaba ella, susurrándome al oido, -Oye bonita, ¿tú crees que eso es sano?, y claro así las cosas no se disfrutan igual..., cuando me encendía un cigarrillo, la culpabilidad que yo sentía era del todo insana. Que sí, que ya sé, que me podéis decir que ese es parte de su trabajo, y que lo hacía muy bien y que si me siento culpable, toda la culpa es mía, por no tener unos hábitos un poquito más sanos..., cómo por ejemplo, aperitivo compuesto por tapita de lechuga, regada con un agua del 2005, de mineralización muy débil.

Lo dicho, estaba yo la mar de tranquila tras la marcha de doña Elena, y resulta que hoy leo una noticia que me intranquiliza en exceso, y es que el ministerio de sanidad con Bernat Soria a la cabeza va a investigar lo que comemos los españoles...que miedo me da...¿cómo lo harán? ¿colocarán micrófonos ocultos en mi cocina? ¿habrán colocado alguna diminuta cámara fotográfica en el interior de mi frigorífico? ¿qué harán estos del ministerio cuando encuentren el paquete de salchichas franckfurt que compré el otro día? ¿o cuando descubran que tengo cerveza?. Quizá me salve la verdura y la fruta, porque también en mi nevera hay fruta y verdura. De todas formas tengo ahora mismo un terrible desasosiego. ¿Me multarán? ¿me obligarán a hacer un curso de reciclaje?.

Voy a dejarlo aquí, porque acabo de recordar que la semana pasada vino un técnico de gas natural, o eso me dijo, pero por si acaso el amable muchacho era en realidad un espía del ministerio de sanidad, voy a desmontar el calentador vaya a ser que este llenito de cámaras y micrófonos. Y ya que estoy, voy a ordenar un poco el frigo, esconderé las salchichas y pondré la fruta en lugar más visible...

Hasta la próxima, o no.


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