26 de noviembre de 2007

Calentando motores

Queda algo menos de un mes para que llegue la navidad, la oficial, no la del corte inglés, que esa la llevamos sufriendo desde el día de difuntos. Así que ya hay que ir calentando motores, no hemos terminado de superar la cuesta de septiembre, que es larga larga y dura dura, cuando nos enfrentamos a la caída libre de la navidad para a partir del día seis de enero, empezar a subir otra cuesta de las mismas características, con el agravante de que empiezan las rebajas y hombre algo habrá que comprar, que la ropa del año pasado pues ya no es tan bonita como la recodábamos ni nos sienta tan bien. Así que lo primero que hay que calentar es la cuenta de ahorros y dejarla bien preparadita para el tremendo viaje que se le viene encima.

Empezamos por la lotería, porque no vale con un par de décimos, hay que comprar toda la que nos ponen por delante, vaya a ser que le toque al "tonto l´haba" que se toma la tostada todas las mañanas a tu lado en la cafetería de turno, y que día tras día sale del bar con el bigote lleno de migas, y a ti no.

En navidad hay que comer "cosas fisnas", ¿por qué?, pues porque es navidad, que pregunta más tonta, mucho marisco, a poder ser fresco, jamón del bueno, no vale el del super de la esquina, ¡hombre por favor que poco glamour!, y a poder ser todos los productos esos que se venden en esos sitios que se llaman tiendas gourmet, sí, esos que por lo general vienen en recipientes muy pequeñitos o que su precio se expresa por gramos y no por kilos. Lo que me recuerda que también hay que tener una buena cantidad de protectores de estómago y antiácidos a mano. De todas formas, si alguien quiere mandarme un cestita, yo no le hago ascos a nada...que una es muy agradecida.

Y por supuesto en navidad hay que dar y recibir, y no me refiero a amor y todas esas cosas tan bonitas, que también, me refiero a dar y recibir regalos, ¿por qué?, pues porque es navidad, otra pregunta tonta. Mención a parte de los Reyes y Papas Noeles..., que hay que estar muy pendiente de ellos.

Otra cosa que hay que calentar en navidad es la santa paciencia, porque son días de mucha familia, propia y política, y ya se sabe que un exceso de familia puede producir fuertes dolores de cabeza, y terribles quebraderos de la misma, ahora que no me oye nadie la política más que la propia, ¿no?. Lo que me recuerda que también hay que tener preparada una buena reserva de analgésicos.

Analgésicos que también podrán ser utilizados cuando hayamos oído por quinta vez en el mismo día el zum zum zum, o el ring ring ring, o el porompompon, o bien, hayamos aguantado más de dos galas televisivas llenas llenitas de triunfitos, por supuesto, luciendo el gorro de papa noel.

Pues eso, vayan ustedes preparándose, que ya está aquí, a la vuelta de la esquina. Pero...que bonita es la navidad ¿no?

Pero bueno, ahora que lo pienso, todo esto ya lo sabéis vosotros ¿verdad?. Por si estabais pensando en olvidarlo...

Hasta la próxima, o no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pues vosotros diréis...