13 de septiembre de 2007

Mami, me aburro

Llegó septiembre, y con el, la rutina, llegó la normalidad en la vida de los niños, pero dicha normalidad en el fondo no es tanta. Septiembre no es sólo el mes de la vuelta al cole, es el mes de los cumples, y es que mira que hay niños que cumplen años en estas fechas, no se porque, bueno si lo se, la navidad y los excesos propios de tales fiestas, que si brindis en nochebuena, nochevieja y pim pam pum…y todas a parir en septiembre. A parte del cole, de los cumples, llega el momento de plantear a que actividades extraescolares van a asistir nuestras criaturitas. Además de las que los niños piden por deseo propio, hay que tener en cuenta las que los padres consideran oportunas:
-El niño debería ir a inglés…
-Ya, pero es que la informática es fundamental para su futuro
-Pero si está todo el día enganchado al ordenador…
-Si, pero con los juegos, ya que le gusta tanto, deberíamos aprovechar para que aprenda informática de la seria…
-Bueno, pues que haga las dos cosas…
-Pero si también tiene música, no le va a dar tiempo…
-A ver, ¿tienes ahí los horarios?
-Ahora que lo pienso, tendrá que hacer también alguna actividad física…
-Bueno, eso se puede dejar para los sábados por la mañana, ¿has mirado los horarios del polideportivo?
-Pues no, no me ha dado tiempo a ir…
-En la página web, si ahí lo tienes todo, precios, horarios…
-¿Y cuándo va a hacer los deberes?

El caso es que cuadrar las agendas infantiles es un arduo trabajo, no es cualquier cosa, los niños de hoy en día tienen las agendas más complicadas que algunos ministros. Cuando crees que ya lo has conseguido, entonces llegan las conversaciones con otras mamás y las inevitables comparaciones:
-Ah, ¿pero le vas a llevar al inglés del cole?
-Pues si, eso había pensado…
-Uy, ese es un inglés de andar por casa, yo lo voy a llevar a la academia “Cuchilindrin”, que es de mucho prestigio, todos los profesores son nativos…aunque me cuesta carísima…pero en fin, es por el bien del niño…
-Si…claro…no se…- y piensas, ¿seré yo una mala madre por llevarlo a un inglés tan cutre?

Y claro, vas sumando, libros, material escolar, matriculas de academias, mensualidades varias, y resulta que los niños se han llevado el presupuesto que tenías previsto para los próximos tres meses, pero claro como es por su bien...

Si después de todo esto, oyes al niño decirte una tarde, “mamá, me aburro”, siempre puedes buscar un balcón y tirarte por el…

Una última reflexión y ahora en serio, yo creo que nos estamos pasando, y estamos educando futuros estresados…

Hasta la próxima, o no.


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