18 de abril de 2007

Viajar a Castilla


Después de leer el artículo de Enrique sobre Pedraza, un precioso pueblo de la provincia de Segovia, me han entrado unas ganas locas de hacer un viaje a la vieja Castilla, la que me vio nacer, y me he puesto manos a la obra, a preparar un bonito itinerario para mis vacaciones, y aunque a una le gustaría viajar a todas horas, las obligaciones no lo permiten, así que me tendré que conformar con hacer la ruta cuando la hace todo el mundo, o sea en verano, que es cuando menos me gusta viajar. Para viajar a Castilla, me gusta el mes de Febrero, que es cuando no te encuentras las ciudades llenas de güiris, haciendo colas para sacar el ticket que les permita conocer las viejas catedrales o iglesias que son pasos obligados, y poder comer en el restaurante elegido sin tener que esperar turnos y sin problemas para elegir mesa. El frío forma parte del encanto castellano.

Puede parecer que me queda mucho tiempo todavía hasta que llegue el momento de irme, pero es que yo disfruto tanto la preparación de los viajes, como el propio viaje, me encanta eso de mirar y remirar guías, buscar hoteles céntricos, esos que te permiten aparcar el coche y no moverlo en días, odio los hoteles en las afueras. Y sobre todo llevar una buena lista de donde comer y degustar las mejores tapas, sin pisar esos bares que tienen la carta en inglés, me gustan los bares de clientela fija, esos donde los lugareños se toman el chato de la una de la tarde, día tras día.

El problema es que se me amontona el trabajo, hay tantas ciudades que me gustaría re-visitar que me amontono, porque si hay algo que también odio son los viajes tipo “Si hoy es martes, esto es Bélgica”, me gusta viajar con tranquilidad, recorriendo todos los rincones, sin prisas ni agobios, y sin esa terrible sensación de que hay que verlo todo como sea y cuando sea.

Me queda mucho tiempo para elegir, solo tengo claro una de las paradas, Burgos, mi Burgos, la ciudad donde nací y disfruté mis primeros años de infancia, a la que vuelvo año tras año y de la que tengo recuerdos imborrables, como el de jugar en la nieve mientras llegaba el autobús del cole, algo que aquí en Murcia es impensable, porque en Murcia no nieva nunca, que le vamos a hacer.

Ávila, Segovia, Valladolid, o alguna de aquellas que formaban el antiguo Reino de León, Salamanca o Zamora…, lo dicho, me amontono, difícil descarte.

Y lo que voy a disfrutar con la preparación, eso no tiene precio.

Hasta la próxima, o no.

3 comentarios:

  1. Pues nada, animo con esa preparación. La verdad es que el verano es el peor momento para viajar, pero al final si todo el mundo pudiera elegir, ¿alguien viajaria en verano? claro que siempre depende del destino. La verdad es que viajar al norte en verano, te pierdes el encanto de esa zona, y al sur, no se puede porque te da un yuyu del calor. En verano donde mejor se esta, es en tu casa con el aire acondicionado a tope y unas cuantas cervezas en el frigo.

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  2. Burgos...
    Caput Castellae, la Cabeza de Castilla...
    Tierras del Cid....
    Hace breves meses pasé en tu ciudad natal unos días memorables, empapándome de historia, arte y vida. Es una hermosa ciudad, cuna de Castilla vetereis.
    te diré por curiosidad que mi apellido procede de Burgos, en concreto del valle de Mena, allá al norte, donde nació el afán castellano.
    Muchas gracias por tu enlace a mi blog, grande honor para mí.
    Saludos, castellana.

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  3. Respondo por la parte que me toca,Burgos es fabulosa pero os invito a,si no conocéis a la leonesa,a que visitéis otra maravilla gótica.www.catedraldeleon.org. besos

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Pues vosotros diréis...