No me gustan los "días de". Si por mí fuera desaparecerían todos del calendario. ¿Acaso no deberían ser todos los días de la paz?, o es qué él que es padre el 19 de marzo ¿no lo es también el 7 de abril o el 8 de agosto? ¿No es profundamente discriminatorio que haya un día de la mujer?, me parece terrible que en todos los medios de comunicación nos recuerden el día del niño las terribles condiciones de pobreza e insalubridad en que viven millones de ellos y que el resto del año apenas se hable de ello.
Pero si hay un día de que es superior a mis fuerzas y que no puedo aguantar, es el de los enamorados; entre otras muchas cosas porque me parece una horterada monumental (pido disculpas por si alguien se siente ofendido). Para mí es una celebración absurda, aquél que ama, ama todos los días, aquél que quiere demostrar amor, lo hace a cada momento y cuando le sale de dentro. No me gusta que alguien me tenga que hacer un regalo porque la radio, la tele, o unos grandes almacenes le han recordado que está enamorado de mí.
Parece ser que el regalo estrella del día de los enamorados siguen siendo las flores. Probablemente sea algo rarita pero no me gusta nada que me regalen flores, fundamentalmente porque cuando el ramo llega a las manos de agasajado ya están muertas. En cuestión de pocos días lo único que queda son pétalos marchitos, agua sucia y tallos podridos.Dicen que las mujeres regalan en general ramos más sobrios y discretos que los que eligen los hombres. Yo creo que es porque ellos piensan que cuanto más grande es el ramo más demuestran amor o en muchos casos más hacen creer que aman.
Para mí no hay mejor regalo que un libro, un disco. Y, claro (ejem) siempre queda la opción del diamante, que como dice la canción: es para siempre.
Os deseo a todos que vuestra vida esté llena de amor, de pasión, de risas y sonrisas, de gestos y caricias cómplices; y que sea así el 14 de febrero, y el 13 y el 15 y cada día de vuestra vida. (Perdonad el exceso, pero está claro que me sienta fatal tanto empalago pre día de S. Valentín).
Hasta la próxima, o no.
Imagen: Mi flor de Pascua.
(Por primera vez en mi vida, una planta dura en mi casa más de dos meses sin sufrir daños irreversibles)









