martes 9 de febrero de 2010

No me regales flores.

No me gustan los "días de". Si por mí fuera desaparecerían todos del calendario. ¿Acaso no deberían ser todos los días de la paz?, o es qué él que es padre el 19 de marzo ¿no lo es también el 7 de abril o el 8 de agosto? ¿No es profundamente discriminatorio que haya un día de la mujer?, me parece terrible que en todos los medios de comunicación nos recuerden el día del niño las terribles condiciones de pobreza e insalubridad en que viven millones de ellos y que el resto del año apenas se hable de ello.

Pero si hay un día de que es superior a mis fuerzas y que no puedo aguantar, es el de los enamorados; entre otras muchas cosas porque me parece una horterada monumental (pido disculpas por si alguien se siente ofendido). Para mí es una celebración absurda, aquél que ama, ama todos los días, aquél que quiere demostrar amor, lo hace a cada momento y cuando le sale de dentro. No me gusta que alguien me tenga que hacer un regalo porque la radio, la tele, o unos grandes almacenes le han recordado que está enamorado de mí. 

Parece ser que el regalo estrella del día de los enamorados siguen siendo las flores. Probablemente sea algo rarita pero no me gusta nada que me regalen flores, fundamentalmente porque cuando el ramo llega a las manos de agasajado ya están muertas. En cuestión de pocos días lo único que queda son pétalos marchitos, agua sucia y tallos podridos.Dicen que las mujeres regalan en general ramos más sobrios y discretos que los que eligen los hombres. Yo creo que es porque ellos piensan que cuanto más grande es el ramo más demuestran amor o en muchos casos más hacen creer que aman. 

Para mí no hay mejor regalo que un libro, un disco. Y, claro (ejem) siempre queda la opción del diamante, que como dice la canción: es para siempre.

Os deseo a todos que vuestra vida esté llena de amor, de pasión, de risas y sonrisas, de gestos y caricias cómplices; y que sea así el 14 de febrero, y el 13 y el 15 y cada día de vuestra vida.  (Perdonad el exceso, pero está claro que me sienta fatal tanto empalago pre día de S. Valentín).

Hasta la próxima, o no.

Imagen: Mi flor de Pascua.
(Por primera vez en mi vida, una planta dura en mi casa más de dos meses sin sufrir daños irreversibles)

jueves 4 de febrero de 2010

U2- Even Better Than The Real Thing



Esta navidad me regalaron el libro "U2 por U2"; en él dice Bono lo siguiente:
Uno no se convierte en estrella del rock a menos que tenga una carencia de algo. Eso lo tengo muy claro. Si estás en tu sano juicio, te sientes normal sin necesidad de que setenta mil personas te repitan a gritos cada noche que te quieren.

Yo no voy a decirle a Bono que le quiero, pero que me pone una barbaridad... eso igual si se lo decía.

Portada de Achtung Baby: 

Hasta la próxima, o no.

martes 2 de febrero de 2010

Un garbeo...


La distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. Al menos lo es en el plano euclidiano. No me voy a meter con geodésicas y espacio-tiempo, aunque tiene que ser un tema fascinante.

A lo que iba, si la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, por qué el destino, la providencia, divina o no, o como queráis llamar a eso que rige nuestra suerte, se empeña en dar vueltas y vueltas y más vueltas, algunas de ellas de curvaturas imposibles para llegar a ese punto que parecía tan cercano.

Hasta la próxima, o no.

Imagen: Laberinto de colores.
Autor: Merce (paint)

domingo 31 de enero de 2010

El Golpe

La venganza no lo es todo... pero ayuda.
                       
La frase la pronuncia Johnny "Kelly" Hooker, personaje interpretado por Robert Redford en la película "El Golpe".

¿Estáis de acuerdo con la frase?
Sinceramente creo que la venganza te puede hacer sentir bien en un primer momento, pasado el tiempo...

Por cierto, "El Golpe" un peliculón...
Hasta la próxima, o no.

jueves 28 de enero de 2010

The Beatles-All My Loving

¡Qué daño le hicieron Los Manolos a esta canción!



Portada de "With The Beatles":



Hasta la próxima, o no.

martes 26 de enero de 2010

The invisible woman



Siempre consigues que me sienta insignificante, transparente, incluso invisible. Tardas  mucho en reaccionar ante mi presencia a no ser que haya alguien más conmigo. ¿Por qué me haces esto? ¿Es por la suela de mis zapatos? ¿Por qué me obligas a hacer el ridículo haciéndome mover los brazos como si volara o teniendo que dar pequeños saltitos? ¿Se lo haces a alguien más? ¿Es personal? Te odio, asquerosa puerta de apertura automática del supermercado.

Hasta ahora la cosa había sido algo humillante pero pasable. Lo de ayer no tiene perdón. Avanzaba yo hacia el interior del súper, la puerta se estaba cerrando, pero tenía tiempo de sobra para entrar, o eso pensé; además en cuanto me acercara se supone que la puerta comenzaría a abrirse. Pues no, se cerró sobre mi cuerpo, me aprisionó. Al menos estuve rápida  y conseguí sacar la cabeza, pero mi liberación no fue sencilla, de hecho tuvo que venir un señor en mi auxilio. ¿Os podéis imaginar la sensación de ridículo?

Hasta la próxima, o no.

Imagen: La mujer invisible
Autor: Merce (paint)

domingo 24 de enero de 2010

Pequeños grandes placeres III



Cinco minutos más después de sonar el despertador... mmm
¿Sois de los que saltáis de la cama a la primera? Yo no.

Hasta la próxima, o no.

Imagen: Un ratito más.
Autor: Merce (paint)